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La oficina en casa también debe ser saludable

By 16 febrero 2021

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Hace casi un año que llegó el COVID-19 y trastocó nuestras vidas.

Sus repercusiones han afectado a nuestra salud, por supuesto, pero también a nuestra vida personal y laboral. En el caso de muchos trabajos, la jornada laboral a distancia ha pasado de ser una posibilidad puntual a ser una opción recomendable o incluso única. 

Este tipo de jornada tiene muchas ventajas, está claro,  sobre todo de cara a reducir los contactos y, con ello, los posibles contagios. Pero también puede tener inconvenientes, incluso para la salud del teletrabajador. Por ello es aconsejable seguir una serie de pautas que garanticen que ese trabajo desde casa se realiza en la condiciones más saludables posibles.

Los problemas más frecuentes

“El trabajador o estudiante home office no debe olvidarse de aspectos básicos de la prevención de riesgos laborales en el ámbito de la salud, tanto en su faceta física como mental”, apunta Luisa Achaerandio, profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, y fisioterapeuta. La profesora señala que entre las lesiones más habituales vinculadas al teletrabajo se encuentran los problemas musculares, de vista y la ansiedad. Lo bueno es que estas afecciones puede ser prevenidas por el propio teletrabajador, cuidando la postura corporal y el entorno donde trabaja.

Algunos consejos

Así, cuidar nuestra ‘oficina en casa’ y emplear los elementos adecuados es fundamental para mantener una buena salud laboral también a distancia. Así, es importante seleccionar bien el espacio de trabajo, que debe ser cómodo y hay que cuidar también el orden. Es especialmente importante contar con un buen mobiliario:

  • Silla ergonómica: de altura regulable y material cómodo. Es preferible que disponga de respaldo lumbar y reposapiés.
  • Soporte para elevar el ordenador. 
  • La mesa, ni muy alta ni muy baja; debe tener una altura que permita colocar los antebrazos en ella al escribir.
  • La distancia entre los ojos y la pantalla debe ser de unos 50 centímetros. 

Respecto a la iluminación:

  • La zona de trabajo debería tener unos 500 lux (sistema internacional de unidades para el nivel de iluminación).
  • La luz natural no debe venir de delante del ordenador, ya que puede provocar deslumbramientos. 
  • Mejor no trabajar sólo con la luz de la pantalla y añadir también una luz de ambiente cálida; no estar nunca a oscuras. 

También es recomendable evitar malas posturas, para cuidar la circulación y la espalda:

  • Evitar cruzar las piernas durante demasiado tiempo
  • No permanecer sentado más de dos horas seguidas sin cambiar de postura
  • Practicar ejercicios y estiramientos, aunque sea durante cinco minutos diarios, para prevenir lesiones.

Sobre posibles afecciones oculares provocadas por el teletrabajo, los expertos recomiendan seguir la regla 20-20-20. Consiste en dejar de mirar la pantalla cada 20 minutos, orientando la mirada hacia un objeto que esté a unos 6 metros (es decir, unos 20 pies) y hacerlo durante 20 segundos. Esto permite cambiar el enfoque y descansar la vista. Parece una obviedad, pero también hay que ‘obligarse’ a parpadear con frecuencia, para mantener el ojo hidratado.

“Si trabajamos la prevención, ahorramos muchos costes al empresario y mucho sufrimiento al trabajador”, señala el profesor Manel Fernández Jaria, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa, también de la UOC. 

En todo caso, recuerda este experto, tal y como refleja el Estatuto de los Trabajadores, “el empresario es el responsable de la exigencia de seguridad, así como de los riesgos que conlleva. Sin embargo, también se especifica que el teletrabajador debe ser diligente en sus actuaciones, ejecutando correctamente el desarrollo de su actividad laboral”.

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