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Tu piel sabe lo que hiciste el último verano

By 6 junio 2016

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Al acercarse el verano, aumentan las posibilidades de estar al aire libre. Durante los fines de semana o las vacaciones probablemente irás a la playa, a la piscina o a la montaña, y en todos esos sitios estarás expuesta a los rayos del sol, más específicamente los rayos UV (ultravioletas).

Qué son los rayos UV

Los rayos UV son los vehículos de la energía solar que llega a la Tierra. Los componen ondas muy cortas que, aunque son invisibles, pueden ocasionar mucho daño ya que transmiten radiación UV (ultravioleta). Estas formas de radiación se clasifican según su longitud de onda, y cuánto más corta sea esta longitud, mayor energía tendrá la radiación.

Cuáles son los tipos de rayos UV

  • UV-A: son los rayos que más llegan a la Tierra y, por fortuna, los menos nocivos. Casi todos los rayos UV-A atraviesan la capa de ozono.
  • UV-B: la capa de ozono absorbe la mayor cantidad de esta radiación, que puede llegar a ser muy nociva. El deterioro actual de la capa hace que estos rayos sean una auténtica amenaza.
  • UV-C: rayos solares provistos de una alta radiación. Son los más nocivos, aunque por suerte no nos afectan ya que el oxígeno y el ozono de la estratósfera los destruyen impidiendo su llegada a la superficie.

Es muy importante que, a la hora de escoger tu protección solar adecuada, tengas en cuentaprotegerte de los rayos UV-A y UV-B.

El bronceado en la “memoria” de tu piel

El bronceado no es más que un mecanismo de defensa cuando los rayos UV intentan agredir a la piel. Pero este mecanismo se va gastando año tras año, y llegado a un cierto punto, cuando las células ya no tienen la capacidad de brindarnos protección, es cuandosurgen las manchas en la piel y el envejecimiento precoz.

Las manchas en la piel primero no son graves, después tienen una cierta complejidad y finalmente pasan a ser melanomas u otros carcinomas.

¿Por qué consideramos que “la piel tiene memoria”? Desde que nacemos, recibimos la radiación de los rayos UV, y todo va sumando. La piel perdona pero no olvida. Obtenemos su perdón por una quemadura solar puntual, pero la piel no olvida toda la radiación que ha recibido desde el nacimiento.

¿Has visto que cada persona se pone morena con mayor o menor intensidad? Esto se debe a que, al nacer, cada uno tiene un cupo determinado genéticamente que incidirá en el bronceado, y según el tipo de piel llegará un momento en el que no se bronceará más. Es importante conocer ese umbral, ya que si insistimos con la exposición solar, allí es cuando hay peligro de fotoenvejecimiento y melanomas.

Qué puedes hacer para proteger a tu piel

Ten en cuenta que, si bien hay que extremar las precauciones durante el verano, debes protegerte durante todo el año.

  • Usa siempre protección solar.
  • Usa ropa que cubra tu piel y algún sombrero o gorra para tu cabeza (el cuero cabelludo también es muy sensible).
  • Ponte gafas de sol (protegen a tus ojos de los rayos UV y también a la piel sensible que los rodea).

Recuerda todos estos consejos para proteger a tu piel, porque en lo que respecta al sol, si no te cuidas correctamente, tu piel siempre tiene memoria.

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